Compresor, cual necesito para un uso adecuado?

Existen muchos tipos de compresores e infinidad de marcas pero hoy hablaremos de los aspectos básicos de compresores de transmisión directa, los accionados por correas, los de tornillo y de los equipos de secado, filtraje y engrase.

Dependiendo del uso que le queramos dar, necesitaremos uno u otro tipo de compresor, lo más importante a la hora de elegirlo es determinar que consumo máximo en litros por minuto necesitaremos para el trabajo que le queramos dar.

Para no tener problemas de suministro deberíamos tener un compresor que genere tantos litros como podamos necesitar. Si usamos una máquina que consume más de lo que produce el cabezal del compresor, tendremos la limitación cuando el aire acumulado en el depósito baje de la presión que precisamos y nunca recuperaremos la presión si no detenemos la máquina para dar tiempo a que se llene el calderín.

Los más habituales por su gran capacidad de transporte y sencillez de uso, son los de transmisión directa, se suelen usar en situaciones de poca demanda, habitualmente para maquinaria de bajo consumo como pueden ser las clavadoras, grapadoras o remachadoras, así como pistolas de pintar de bajo consumo y otros usos como puede ser el soplado o inflado de neumáticos. Hay compresores de sólo 10 Kg de peso o incluso menos, de 1,5 a 3 HP y con depósitos de 6 a 100 litros, su funcionamiento consta de un motor eléctrico que acciona una transmisión directa hacia una biela que va comprimiendo el aire hacia un depósito generando una presión de hasta 8 bares. La presión de uso la podemos regular desde un manómetro y la presión máxima es regulada por un presostato que acciona o detiene la carga dependiendo de la presión acumulada, disponen de una válvula de seguridad para evitar el exceso de presión en los depósitos.

En la gama de transmisión directa también podemos encontrar las versiones insonorizadas PRO SILENT con tan solo 62 dB

   Compresor doble cabezal

Los accionados por correas son más pesados pero los podemos encontrar en sus versiones más ligeras con ruedas para su transporte alcanzando una presión de hasta 10 Bares. Igual que los anteriores compresores, disponen de presostato y válvula de seguridad. Se suelen usar en aplicaciones de gran consumo con maquinaria neumática como lijadoras, atornilladores de impacto, martillos, pistolas de pintar, etc … Su funcionamiento consta de un motor eléctrico independiente que mueve unas poleas mediante correas que accionan los cabezales de compresión. Estos los podemos encontrar de 2 a 10 Hp en los casos más habituales y con depósitos de 25 a 500 litros. También podemos encontrar este tipo de compresor en versiones insonorizadas que reducen considerablemente los db que producen los compresores.

Compresores de correas

Los compresores de tornillo son equipos estacionarios para uso intensivo y constante. El cabezal dispone de dos ejes helicoidales que giran en direcciones opuestas generando la compresión que ase acumula en el depósito, este tipo de compresor tienen una eficacia de compresión y eficiencia superior a los anteriores con un desgaste más reducido. Habitualmente se suministran individualmente del depósito que se instala en otra ubicación.

Compresores de tornillo con depósito y secador   

Los compresores generan condensación al comprimir el aire con diferentes grados de humedad, por lo que dependiendo del uso que se le tenga que dar hay que instalar un secador que separe el agua del aire comprimido.

Hay dos tipos de secadores, los refrigerativos y los desecantes.

Los refrigerativos son los más habituales, hacen bajar la temperatura del aire comprimido hasta llegar al punto de rocío generando que el vapor de agua se condense para poder extraerlo, estos secadores son recomendables en las situaciones que la temperatura ambiente es superior a la temperatura de congelación. Dentro de este tipo de secadores tenemos los cíclicos que disponen de una masa que se enfría y no es necesario mantener el sistema de refrigeración en constante funcionamiento, esto supone un ahorro energético considerable.

Los desecantes son secadores para usos en lugares exteriores o en líneas de aire expuestas a bajas temperaturas, el aire pasa a través de un material desecante que absorbe el vapor de agua.

También se suelen instalar filtros de partículas y engrasadores, los filtros de partículas nos aseguran la eliminación de impurezas que pueden ocasionar daños en los dispositivos accionados con aire a presión. Para elegir correctamente un filtro, deberemos saber que limitación de caudal tiene el filtro para no reducir la capacidad de nuestro sistema de aire.

Los engrasadores nos aseguran una correcta lubricación del aire para reducir el desgaste y minimizar el mantenimiento en las máquinas que podamos usar.

En MonTec podéis ver algunos compresores y sus características